Correr: día 8

A veces se corre de forma un tanto inapropiada, si se puede decir así. El corredor amateur no vive del correr, razón por la cual debe trabajar para ganar el sustento. En mi caso, cuando debo cerrar un contrato y esto me impide hacer mi entrenamiento del día. Debo usar el ingenio y ver la manera de correr aunque sea un poco, sin que parezca un loco o un ladrón. Si puedo, me llevo un short y me cambio al salir de mi compromiso profesional, sino, entonces no queda de otra, correr con lo que llevo puesto. Correr con camisa y mezclilla es muy distinto a cuando se corre con playera y short de tecnología. La gente lo mira a uno con extrañeza. Justo como miran al personaje de Will Smith en la inolvidable película En Busca de la Felicidad. Pero cuando se está entrenando para una carrera seria, y el maratón vaya que lo es. Lo que piense la gente debemos dejarlo en un segundo plano.

5 Kilómetros a camisa, pantalón de mezclilla y morral colgando. Ah, pero eso sí, con contrato  firmado.

Hablemos de un tal Rius

Influenciado por mi papá fue que leí a Rius, cuando tenía cosa de 13 años. Primero Los Súpermachos, que eran bastante divertidos. Después Los Agachados y los libros que hablaban sobre la revolución cubana o la rusa. Sus libros, que yo me resisto ahora a llamarlos así, eran un comic bastante ligero de entender. Primero alababa Rius a la revolución rusa y su sistema comunista de exportación, sus planes quinquenales, su igualdad, su inexistencia de variedad de partidos políticos. Luego ya no, luego todo eso ya no sirve. Rius daba “bandazos literarios e intelectuales”. Por eso dejé de leer cosas de Rius. El tiempo me dio la razón cuando muchos de los que el criticaba, políticos corruptos de toda la vida  y que todos conocemos, salen agarrados del brazo de Rius, ya sea pidiendo la devolución de los 43 de Ayotzinapa o defendiendo el supuesto triunfo electoral de AMLO.

Si Rius apoyó al polpulismo de AMLO, que es el Echeverrismo nuevo, luego entonces pasó de ser simpatizante de izquierda, a ser simpatizante del populsmo, que no conoce de ideologías, porque se mueve en todas, según le convenga.

Nadie puede negarle su calidad como caricaturista.

Correr: día 7

El verano es algo caprichoso. Hoy fue un día soleado, pero bastante agradable para correr. Había viento que refrescaba. Soy corredor eminentemente urbano, nunca corro en banda. Mayormente lo hago en calles y avenidas. Pero mi lugar preferido es la segunda sección de Chapultepec. Donde queda la pista conocida como “el sope”. Esta sección no hace mucho fue renovada, con motivo de hacerla más amigable a corredores y ciclistas. Hay nuevas trotapistas y ciclovía. Se ha reducido en grado considerable el tránsito vehicular. En un inicio había bebederos, pero ahora ya no están. El gobierno los retiró y nadie sabe si los volverán a poner. En esta parte de Chapultepec nunca ha habido muchos puestos ambulantes. Y ahora han colocado unos puestos muy bonitos. Todo luce bien ordenado.

Hoy también hice trote coqueto. Quiero ganar resistencia y consistencia. Quiero también afinar mi técnica de carrera. Así que la velocidad no me interesa, por lo menos en este principio de semana. Para la próxima semana haré mis 5 medios maratones, será el entrenamiento más intenso. Corro 3 seguidos y descanso un día. Luego corro los dos faltantes. Por eso la importancia de tener una buena técnica de carrera.

Correr: día 6

Para mis hermanos:  José e Isela Arrieta, que hoy lograron un reto más. Para mi hijo Mauricio, que hoy cumple 16.

¿Por qué corro? La pregunta queda en el aire, pero solo unos segundos. Corro porque me hace feliz. Como feliz me hacen otras muchas cosas. Pero el correr es instrospectivo, intimista. En eso es muy distinto a todas las otras cosas que me hacen feliz. No importan el sudor, ni el agotamiento, ni la sed, ni los problemas sociales, económicos o políticos. En el momento en que el corredor se calza los tenis, se pone el short y la playera y da play a la música, nada importa ya, más que esa ruta que está por delante y a la que hay que ir tomando por los cuernos. No corro para ser feliz, porque ya otras cosas me dan esa oportunidad. Así que lo hago para ser un poquito más. Creo que la felicidad es quizá la única cosa en la que podemos ser glotones. Soy feliz, pero si puedo tomar otra rebanada de felicidad, me la sirvo gustoso.

Tampoco corro porque alguien me halague o reconozca mi proeza, que de hecho no tengo. Debo reconocer que me gusta el aplauso. Pero la dosis la obtengo cada semana mientras actúo. Así que cuando corro solo  quiero eso. De hecho, cuando dejo de actuar soy bastante serio. No participo en congresos ni fraternidades ni asociaciones de mi gremio.

Hoy corrí 10 kilómetros en trote “coqueto”, que es como la comunididad de corredores define un entrenamiento tranquilo, sin pretenciones de romper  algún récord o así. El trote coqueto ayuda a no fatigar las piernas y a entrenar técnica de carrera. Aunque muchos piensen que correr cualquiera lo hace -yo así pensaba no hace mucho-, la realidad es que es una media verdad. Porque sí, cualquiera puede correr, pero cuántos lo hacen bien. Porque la mayoría lo hacemos mal. Por eso es importante entrenar la técnica de carrera. Sobre todo porque es la técnica y el trote coqueto lo que permite concluir un maratón. Ademas de que el trote coqueto nos permite tener una noción del tiempo que podemos llegar a hacer en nuestra carrera.

Concluye una semana de entrenamientos y de reflexiones blogueras.

 

 

Correr: día 5

Hoy salí a correr a las 6:50 de la mañana. A esta hora hora todavía no amanece, la oscuridad hace pensar que fueran horas de noche y no de muy de mañana. Hace algo de frío. Prácticamente no hay nadie en la calle. Una ue otra persona adormilada se dirige al trabajo. Siento la mirada de algunos. Quizá les parezca extraño verme en ropa deportiva, con audífonos y seleccionando la música  que usaré para correr. Sé lo que piensan, si ellos estuvieran en mi lugar, no estarían aquí, con este frío, prestos a correr. Sino en su casa, gustosos de dormir unas cuantas horas más. Así es cuando se tiene que cumplir un horario laboral desde temprano. Miras a los que no lo tienen que hacer y sientes algo de envidia. No lo puedes evitar. Yo ahora no lo tengo que hacer. Pero antes sí. Hoy si me levanto temprano, es porque así lo quiero y lo ocupo de la mejor manera. Corriendo.

Fueron 7 kilómetros a velocidad de 4:45. Acompañé a mis hermanos a recoger su número del maratón Rover. Recorrido muy demandante, pero sé que lo harán muy bien. Sé lo exigentes que son con ellos mismos, además conozco sus capacidades.

Correr: día 4

Hoy me tocó correr en lluvia. No era fuerte pero sí persistente. Los primeros 4 kilómetros la lluvia me acompañó. Ya después salió el sol y me secó la ropa. Hoy decidí correr sobre Río san Joaquín hasta Ejército Nacional, allí di vuelta y seguí por Ejército. La zona de Polanco es de las que más me gustan correr. Me agrada abrirme paso entre oficinistas, médicos y enfermeras-el sanatorio Español está sobre Ejército-. Como en la zona hay muchas obras, los trabajadoresde la construcción que agiliazan el tráfico ante la entrada y salida de camionesde materiales me dan el paso generosamente. “pásele joven”. No está demás decir que agradezco doblemente la gentleza. Una por dejarme pasar y la otra por llamarme joven. Cuando voy a llegar al kilómetro 8 de mi entrenamiento el olor de la cerveza me llega al olfato. La cervecería Modelo está muy cerca. Por una extraña razón, mi movil me reduce el volumen de la música que vengo escuchando. Me aparece la advertencia una y otra vez. Por más que subía el volumen, mi  movil lo volvía  a bajar. Así las cosas, mi movil no me quiso tratar como a un mayor de edad.

Hoy fueron 16 kilómetros a ritmo de 5:20 por minuto.

Poco a poco la capacidad pulmonar va mejorando.

 

Correr: día 3

Dice el dicho que no hay dos sin tres, así que así llegó este tercer día de entrenamiento heterodoxo hacia el maratónde la Ciudad de México. Es heterodoxo porque nadie, ningún entrenador recomendará un mes de preparación para correr un maratón y menos el de la Ciudad de México que no es fácil, por la altura. Hay corredores que planean y entrenan un  maratón incluso con seis meses; otros lo hacen con 4. Nadie debería hacerlo con tan solo un mes.

Yo no soy entrenador, así que no estoy embuido en todos esos dogmas, que muchas veces no tienen fundamento. Un ejemplo puede ser el que traigan corriendo a una persona incluso durantenueve meses, para que al final no pueda correrlo por culpa de una lesión. Todo porque nunca le enseñaron al incipiente corredor a pisar de manera correcta. Otro ejemplo es cuando les dicen que si no traen los tenis de cierta marca o tecnología, no podrán correr. Aunque parezca ridículo, muchos entrenadores y clubs de corredores lo dicen… y lo que es peor, los discípulos lo creen. Así que van a equiparse con todo lo que les recomiendan, y, como ya dije, muchas veces se lesionan y ya no pueden correr el maratón. Todo porque no les  enseñan a correr y a respirar de forma adecuada. Repito: yo no soy entrenador, pero me he ocupado mis buenas horas al estudio de la pisada del corredor. Hay un canal en Youtube de un maestro catalán que explica de mucho mejor  forma a lo que me refiero. Hace dos años me lesioné la rodilla derecha. Buscando  información, hallé el canal de este maestro, seguí sus consejos, me puse huaraches y caminé descalzo en casa. Además de que aprendí a pisar con metatarzo y suave. Y otra cosa muy importante: caminé mucho durante estos meses. Es por eso que me atreví a entrenar solo un mes. El fondo físico me lo dieron esas caminadas. Así, no machaqué los piés y mantuve las piernas en movimiento.

Hoy tocan dos sesiones de entrenamiento. La primera ya la hice. Fueron 8 kilómetros a 80% de mi máxima velocidad. Por la tarde haré 10 o 12 kilómetros a un ritmo lento.

Correr: día 2

A las 8 de la mañana hay un clima  agradable para correr, acá en el poniente de la ciudad. El cielo anuncia que será un día soleado. Pero a esta hora el calor es  agradable. A mi en lo personal me gusta correr mucho cuando el clima es cálido, porque en frío me cuesta mucho, tardo en entrar en ritmo.

Hoy cambié de playlist para salir a correr. La de hoy era muy variada. El modo aleatorio me puso como primer tema el de la película La la land. Fue muy buena decisión porque esa canción me permitió tomar ritmo desde el principio. Después siguieron canciones como Misirlu y otros de los que Tarantino ha ocupado en sus películas.

Yo soy corredor urbano… y callejero, me gusta correr en la calle y avenidas. Son pocos los parques en losque suelo correr, salvo Chapultepec. Pero Chapultepec no es cualquier cosa, es el parque urbano más grande del mundo. El único inconveniente de correr a las 8 de la mañana en avenidas es que el tráfico es bastante aún en vacaciones de verano. Salvo eso, todo está bien. Y como ya reasfaltaron varias avenidas, pues todavía mejor.

También debo decir que ahora que me corté el cabello siento más ligera la cabeza. Me gusta traer el cabello largo, pero no me agrada que el sudor me escurra por los cabellos cuando corro. Así que tomé la decisión de mejor cortarlo. Así que ahora ando fresco.

La aplicación de Nike en la que   llevo mi registro de kilómetors corridos hizo de las suyas. Me empezó a dar problemas y me contó kilómetros “corridos” incluso en 9 minutos. Digo, no soy Bolt, pero ni caminando hago ese tiempo. Pero como ando en una fase mental en que todo me lo quiero tomar con calma, no hay problema. Ya lo corregiré.

Quizá mañana “estrene” una nueva ruta de entrenamiento. Será en una autopista de cuota.

Correr: día 1

El 1 de agosto es la cuenta regresiva para la maratón de la Ciudad de México 2017. Es el evento deportivo del año, sin duda, porque no hay otro deporte que tenga mayor cantidad de participantes. Este año serán más de 35 mil corredores. Pero la maratón es en realidad mucho más. Es una gran fiesta, llena de color y alegría. La fiesta la hacen todos: los corredores,  las familias, las señoras, los niños, los voluntarios, los centinelas que asisten a los corredores durante el recorrido; los policías que animan y cuidan.

Una naranja, un dulce, un chocar la mano, son regalos que la gente da a los corredores. La sonrisa de los niños y niñas es una bocanada de estímulo.

No comparto aquello de que una maratón es algo que todos debemos correr por lo menos alguna vez en la vida. No porque no todos los cuerpos están hechos para lo mismo, así como no todos bailamos bien. Pero lo que sí debe ser es formar parte de esa fiesta. He visto más amor y generosidad en la ruta de la maratón que en muchas reuniones religiosas.

La maratón de la CDMX 2017 se acerca. Pensaba escribir sobre mi entrenamiento del día de hoy. Pero preferí hablar un poco sobre la inigualable fiesta de la maratón.

De vuelta al ruedo

Esa frase describe la terquedad del torero por volver a aquello que lo apasiona -más allá de si es arte o crueldad, ese no es el tema en esta publicación-. Al actor le pasa lo mismo, bueno, al actor de cepa, no al figurante de cara bonita, que lo mismo se cree actor que cantante. También al corredor, profesional o amateur. El corredor no vuelve al ruedo, sino a la pista o parque o asfalto, pero de que vuelve, vuelve.

Yo, que casi voy a hacer 30 años en el negocio de la actuación, me he auto retirado unas cuantas veces. La más reciente, hace cosa de unos 5 años. No fue por mucho tiempo, acaso un mes. Pero en esos días me enfermé. Me deprimí y, si no hubiera sido por el té de azhares, no sé en que hubiera parado, porque ya hasta miraba a mis hijos y me despedía de ellos en mi mente y en silencio.

Cuando no salgo a correr no me pasa eso. Cuando no corro tengo un cierto sentimiento de culpa, porque hay veces que es por flojera que no lo hago, por culpa de una serie de Netflix que traigo atravesada o por algo por el estilo.

Este año he corrido poco, pero lo poco que he corrido, he sido feliz. La lesión de la rodilla ya se fue. Gracias a que cambié mi manera de correr. Estaba adelantando mucho el pié eso es lo que crea la lesión. Claro que también el uso de huaraches ha contribuido a la recuperación.

Sé que no debe hacerse de esta manera, pero es que de verdad quiero correr el Medio Maratón CDMX. Nadie debería correr un medio maratón con poco menos de una semana de entrenamiento.

Lo hago porque me he evaludo y considero que sí lo puedo lograr y en un buen tiempo.

Tengo al final de cuentas, la necedad del torero.

Y  como de aquí se viene el Maratón CDMX, seguiré escribiendo sobre mis entrenamientos.