Correr: día 13

El primero de 5 medios maratones, lo corrí hoy. A las 10 de la mañana ya hacía calor. Pero era un calor agradable. No bebí agua sino hastael kilómetro 18. Lo corrí por debajo de las dos horas. Para ser una rodada de entrenamiento suave, no estuvo nada mal. Pero es el primero. La resistencia se probará cuando vaya en el cuarto medio maratón.

Hoy también entrené la concentración. Cosa curiosa, la inercia que el corredor  debe buscar y hallar, se parece mucho a ese punto de fuga que el actor debe encontrar para desarrollar su actuación. Cuando el actor está en ese punto, el público  no existe para él. Igual pasa con el corredor. Si logra concentrarse, entonces el calor no agobia, ni el asfalto es duro, ni la cuesta es pesada.

Correr: día 11 (y 12)

Por mucha intensidad que se quiera poner a un entrenamiento,  el descanso no puede excluirse. Porque más allá de que el cuerpo debe reponer las fuerzas. También debe asimilar el entrenamiento al que ha sido sometido, y esto solo se consigue haciéndolo descansar. Pero aquí es donde el corredor amateur -y el recreativo- se confunde. Descanso no significa ir a echarse a la cama sin apenas moverse. No. Descanso significa hacer estiramientos suaves, alguna caminata o salida en bicicleta. Algún masaje.

Después de un día de descanso, se puede hacer  una sesión de velocidad o fartlek porque elcuerpo está descansado. Todo depende la carrera que se esté entrenando. En mi caso, al faltar tan poco para el maratón, Prefiero rodajes suaves, no quiero que la rodilla me moleste como el año pasado.

Esta semana inicio el entrenamiento de correr 5 medios maratones en 6 días. Es la parte más dura de mi poco recomendable entrenamiento de apenas un mes antes del maratón CDMX.

Mucha gente se preguntará qué necesidad de pasar por todo esto. Les puedo responder que como haber,  no hay ninguna. Solo un enorme placer por correr. Para entenderlo, hay que ponerse las  zapatillas y correr.

 

Correr: día 10

La lluvia que no fue.

Salí a correr por la tarde, casi noche. Según el servicio meteorológico nacional, iba a llover por mi ciudad. Pero ya sabemos que la tradición es que fall el pronóstico. Así que no llovió y yo sigo sin estrenar mi chamarra para correr en la lluvia. Pero no, la lluvia se encaprichó y decidió no salir.

Ayer vi un video de un colaborador de la empresa que hace relojes para corredores. En el video  comentaba algo que es cierto: si no se entiende bien cómo es que trazan el recorrrido del maratón, lo más seguro es que estemos corriendo muchos metros de más. La cosa no está, según él, en seguir la línea azul que pintan sobre todo el recorrido, sino siempre correr sobre el lado que prepresente la distancia más corta, pues esa lógica siguen los que miden la distancia que debe ser avalada. Así las cosas. Muchos cometemos el error de rebasar una y otra vez, en lugar de marcar un paso. Pues mal, porque lo que estamos haciendo, además de no llevar un ritmo, es correr muchos más metros que los que tiene la distancia del maratón.

En el running siempre tenemos un largo camino por aprender. Sin duda.

Llueve en la ciudad

La gente siempre lleva prisa, por el trabajo, por la familia, por el cansancio, porque se hace tarde o de noche o hay fútbol o es el final de la telenovela. En fin, por la razón que sea, pero la gente siempre tiene prisa. La ciudad en la que vivo aporta su parte. Es gigantezca. De hecho, es una ciudad de ciudades. Una ciudad nodriza. Esta prisa hace que la gente deje de contemplar, de apreciar su entorno. Yo, no es que nunca lleve prisa. Muchas veces tengo que hacer malabares con el tiempo. Como todos. Pero aún y cuando lleve mucha prisa, me esfuerzo por contemplar lo que sucede a mi paso. No gano nada con ello, nada material, quiero decir. Pero sí mucho en la cuestión creativa. Me sirve a la hora de escribir y cuando actúo. Tanto la escritura como la actuación requieren un grado elevado de apreciación para poder desarrollarlos de forma adecuada. Llueve en la ciudad y es agosto. O porque es agosto es que llueve. Aunque ahora ya escampó. Me gusta cuando escampa.

Correr día 9

Noveno día de entrenamiento, sin faltar  a correr uno solo. La apuesta da sus frutos. No me siento ni cansado ni  débil de las piernas. He ganado notablemente capacidad pulmonar. Ya puedo enfrentar las cuestas sin problema,  incluso acelero de manera notable. He reforzado los estiramientos. Sin llevarlos a la exageración. Paso el mayor tiempo posible o descalzo o con huaraches.

Hoy corrí 14 kilómetros por debajo de 5 mins por kilómetro. Ya no es un trote coqueto, sino más dinámico. No sentí cansancio. Pude haber dado otra vuelta de 4 kilómetros sin problema, incluso  dos. Pero no quiero salirme del plan que tengo. La próxima semana serán los 5 medios maratones en 6 días.

Mientras corro voy pensando en los libros que pacientes me esperan para ser leídos. Tengo que ponerme a mano con el desafío de lectura de este año.

Correr: día 8

A veces se corre de forma un tanto inapropiada, si se puede decir así. El corredor amateur no vive del correr, razón por la cual debe trabajar para ganar el sustento. En mi caso, cuando debo cerrar un contrato y esto me impide hacer mi entrenamiento del día. Debo usar el ingenio y ver la manera de correr aunque sea un poco, sin que parezca un loco o un ladrón. Si puedo, me llevo un short y me cambio al salir de mi compromiso profesional, sino, entonces no queda de otra, correr con lo que llevo puesto. Correr con camisa y mezclilla es muy distinto a cuando se corre con playera y short de tecnología. La gente lo mira a uno con extrañeza. Justo como miran al personaje de Will Smith en la inolvidable película En Busca de la Felicidad. Pero cuando se está entrenando para una carrera seria, y el maratón vaya que lo es. Lo que piense la gente debemos dejarlo en un segundo plano.

5 Kilómetros a camisa, pantalón de mezclilla y morral colgando. Ah, pero eso sí, con contrato  firmado.

Hablemos de un tal Rius

Influenciado por mi papá fue que leí a Rius, cuando tenía cosa de 13 años. Primero Los Súpermachos, que eran bastante divertidos. Después Los Agachados y los libros que hablaban sobre la revolución cubana o la rusa. Sus libros, que yo me resisto ahora a llamarlos así, eran un comic bastante ligero de entender. Primero alababa Rius a la revolución rusa y su sistema comunista de exportación, sus planes quinquenales, su igualdad, su inexistencia de variedad de partidos políticos. Luego ya no, luego todo eso ya no sirve. Rius daba “bandazos literarios e intelectuales”. Por eso dejé de leer cosas de Rius. El tiempo me dio la razón cuando muchos de los que el criticaba, políticos corruptos de toda la vida  y que todos conocemos, salen agarrados del brazo de Rius, ya sea pidiendo la devolución de los 43 de Ayotzinapa o defendiendo el supuesto triunfo electoral de AMLO.

Si Rius apoyó al polpulismo de AMLO, que es el Echeverrismo nuevo, luego entonces pasó de ser simpatizante de izquierda, a ser simpatizante del populsmo, que no conoce de ideologías, porque se mueve en todas, según le convenga.

Nadie puede negarle su calidad como caricaturista.

Correr: día 7

El verano es algo caprichoso. Hoy fue un día soleado, pero bastante agradable para correr. Había viento que refrescaba. Soy corredor eminentemente urbano, nunca corro en banda. Mayormente lo hago en calles y avenidas. Pero mi lugar preferido es la segunda sección de Chapultepec. Donde queda la pista conocida como “el sope”. Esta sección no hace mucho fue renovada, con motivo de hacerla más amigable a corredores y ciclistas. Hay nuevas trotapistas y ciclovía. Se ha reducido en grado considerable el tránsito vehicular. En un inicio había bebederos, pero ahora ya no están. El gobierno los retiró y nadie sabe si los volverán a poner. En esta parte de Chapultepec nunca ha habido muchos puestos ambulantes. Y ahora han colocado unos puestos muy bonitos. Todo luce bien ordenado.

Hoy también hice trote coqueto. Quiero ganar resistencia y consistencia. Quiero también afinar mi técnica de carrera. Así que la velocidad no me interesa, por lo menos en este principio de semana. Para la próxima semana haré mis 5 medios maratones, será el entrenamiento más intenso. Corro 3 seguidos y descanso un día. Luego corro los dos faltantes. Por eso la importancia de tener una buena técnica de carrera.

Correr: día 6

Para mis hermanos:  José e Isela Arrieta, que hoy lograron un reto más. Para mi hijo Mauricio, que hoy cumple 16.

¿Por qué corro? La pregunta queda en el aire, pero solo unos segundos. Corro porque me hace feliz. Como feliz me hacen otras muchas cosas. Pero el correr es instrospectivo, intimista. En eso es muy distinto a todas las otras cosas que me hacen feliz. No importan el sudor, ni el agotamiento, ni la sed, ni los problemas sociales, económicos o políticos. En el momento en que el corredor se calza los tenis, se pone el short y la playera y da play a la música, nada importa ya, más que esa ruta que está por delante y a la que hay que ir tomando por los cuernos. No corro para ser feliz, porque ya otras cosas me dan esa oportunidad. Así que lo hago para ser un poquito más. Creo que la felicidad es quizá la única cosa en la que podemos ser glotones. Soy feliz, pero si puedo tomar otra rebanada de felicidad, me la sirvo gustoso.

Tampoco corro porque alguien me halague o reconozca mi proeza, que de hecho no tengo. Debo reconocer que me gusta el aplauso. Pero la dosis la obtengo cada semana mientras actúo. Así que cuando corro solo  quiero eso. De hecho, cuando dejo de actuar soy bastante serio. No participo en congresos ni fraternidades ni asociaciones de mi gremio.

Hoy corrí 10 kilómetros en trote “coqueto”, que es como la comunididad de corredores define un entrenamiento tranquilo, sin pretenciones de romper  algún récord o así. El trote coqueto ayuda a no fatigar las piernas y a entrenar técnica de carrera. Aunque muchos piensen que correr cualquiera lo hace -yo así pensaba no hace mucho-, la realidad es que es una media verdad. Porque sí, cualquiera puede correr, pero cuántos lo hacen bien. Porque la mayoría lo hacemos mal. Por eso es importante entrenar la técnica de carrera. Sobre todo porque es la técnica y el trote coqueto lo que permite concluir un maratón. Ademas de que el trote coqueto nos permite tener una noción del tiempo que podemos llegar a hacer en nuestra carrera.

Concluye una semana de entrenamientos y de reflexiones blogueras.

 

 

Correr: día 5

Hoy salí a correr a las 6:50 de la mañana. A esta hora hora todavía no amanece, la oscuridad hace pensar que fueran horas de noche y no de muy de mañana. Hace algo de frío. Prácticamente no hay nadie en la calle. Una ue otra persona adormilada se dirige al trabajo. Siento la mirada de algunos. Quizá les parezca extraño verme en ropa deportiva, con audífonos y seleccionando la música  que usaré para correr. Sé lo que piensan, si ellos estuvieran en mi lugar, no estarían aquí, con este frío, prestos a correr. Sino en su casa, gustosos de dormir unas cuantas horas más. Así es cuando se tiene que cumplir un horario laboral desde temprano. Miras a los que no lo tienen que hacer y sientes algo de envidia. No lo puedes evitar. Yo ahora no lo tengo que hacer. Pero antes sí. Hoy si me levanto temprano, es porque así lo quiero y lo ocupo de la mejor manera. Corriendo.

Fueron 7 kilómetros a velocidad de 4:45. Acompañé a mis hermanos a recoger su número del maratón Rover. Recorrido muy demandante, pero sé que lo harán muy bien. Sé lo exigentes que son con ellos mismos, además conozco sus capacidades.