Piqué es el nuevo Ringo

No es el tipo que en el campo de juego haga la proeza que lleve al triunfo al equipo. No es el jugador caprichoso que con una jugada de fantasía haga olvidar a la tribuna sus desdenes y parrandas. No. Tampoco un crack, ni el que se asume de líder a base de dureza y tesón. No. No es un Puyol o un Iniesta. Piqué anda más por ser un “Ringo Star” en las filas del Barcelona que otra cosa. Difícil figurar en una orquesta futbolera repleta de puros fuera de serie. A menos que vayas por ser el tipo buena onda y te hagas de la chica con las caderas más famosas del mundo. Entonces sí que opacarás -o tu ahora esposa- a las mega estrellas como Messi. Recuerdo aquella bandera monumental que una vez colgaron los del bando rival en un partido y que decía: Shakira es de todos.  Desde luego que el texto iba  con bastante jiribilla. Pero es una muestra de cómo la chica de Piqué opacó a las figuras del equipo catalán. Solo así, un tipo como Piqué puede jalar los reflectores para sí.

Otra forma es si como catalán, está a favor del independentismo. Entonces será muy popular y el respetable le mostrará su apoyo en cada juego de local.  Así Piqué, un jugador promedio, será uno de los más populares del mejor equipo del mundo. La cosa será un tanto cuanto complicada porque Piqué, idependentista y catalán, no ve problema alguno en jugar en la selección nacional de ¡España! sí, de la nación de la que quieren dejar de pertenecer. Dice que él no ve problema en ello. Quizá nadie le ha mostrado los requisitos para ser jugador de una selección. Uno de ellos es ser ciudadano de esa nación. Él está por la idependencia de Catalunya, lo cual es válido y respetable. Pero aquí hay algo que no cuadra. Cristiano Ronaldo no puede jugar con España porque es Portugues. Mañana martes quizá se declare la independencia de Catalunya. Con esta declaración los catalanes oficiarán su independencia. Luego entonces ya no pertenecerán a España. ¿Nadie se lo ha dicho a Piqué? ¿Nadie se lo ha explicado? Por mucho que Piqué diga que él no ve problema, pues la realidad es que sí lo hay, porque el club Barcelona dejaría de jugar en la liga española y él tendría pasaporte catalán y no español. Pasaría a ser un extranjero en España.

Con los jugadores de futbol pasa algo parecido a lo que sucede con los boxeadores -salvo honrosasy escasas excepciones-, carecen de los conocimientos mínimos para poder opinar sobre los temas que lo hacen.

Piqué vota en un referéndum en el que el  90% votó a favor de la independencia. Un día después acude a la concentración de la selección española y dice que no ve problema, luego da una conferencia en la que da a entender que él no apoya a los independentistas, siendo que la propia participación en el referéndum demuestra lo contrario. Vamos, que Piqué se trae su propio jueguito.

Lo nuestro es jugar a la rayuela

Lo hacemos con la economía, con la política, con el medio ambiente, con la educación. No planeamos. Todo lo reinventamos cada sexenio. Con el futbol pasa lo mismo. No damos seguimiento, no dejamos que un proceso se lleve a cabo plenamente.

Pero lo que ha pasado con esta selección en el tiempo reciente, es simplemente un insulto.

Contrataron a un técnico que nos vendieron como todo un científico del pambol, porque analiza al contrario hasta la saciedad. Tanto lo analiza que se olvida de conocer a los suyos, a la selección para la que fue traído a dirigir. Y así lo vemos, haciendo cuanta rotación es posible. El señor rota jugadores, rota posiciones, desconociendo así toda lógica que indica que se adquiere experiencia a base de constancia.

Con Osorio no hay nada seguro. Todo es un misterio. Nadie sabe quiénes alinearán en el próximo partido ni en qué posición. Es por eso que ante el cuadro juvenil de Alemania los de México fueron los inexpertos.

Bien canta Serrat que “es caprichoso el azhar”.

Yo no sé de futbol, soy un simple aficionado. Pero sí puedo decir que el futbol es como los malabares. La destreza se adquiere a fuerza de ser perseverantes, de entrenamiento duro y de respetar la técnica.

Lo  que hace Osorio no es ciencia, más bien es el estilo de “el borras”.